A veces necesitas una recomendación, un regalo, descubrir algo nuevo.
O, simplemente, pasar un rato entre las estanterías.
En Hijos de Santiago Rodriguez llevamos 6 generaciones,
—176 años, que se dice pronto—
ayudando a las personas a encontrar lo que buscan.
Incluso si tenemos que pedírselo a otras librerías.
Porque no importa dónde esté.
Te cuento brevemente.
En 1850, Santiago Rodríguez Alonso —mi trastatarabuelo— con tan solo 21 años,
fundó la librería. Su intención era acercar los libros a las personas que no podían permitírselos.
Para lograrlo creó su propia editorial e imprenta.
Publicó libros escolares y ediciones asequibles.
Y trabajó para que la cultura llegase cada vez más lejos.
Desde entonces hemos pasado por inundaciones, epidemias, la Guerra Civil,
la Posguerra, la Dictadura, la Democracia.
Que si la crisis de 2008, que si los cambios tecnológicos, que si el Covid.
Nos han pasado muchas cosas.
A todos.
Por eso es importante decirte que sabemos
que si la librería sigue abierta no es solo gracias a la familia.
La verdadera historia de la librería
no está en el edificio que ocupa, ni en la historia de la familia,
está en las miles de vidas que se han cruzado con ella.
Por eso, aunque las paredes han cambiado
y hoy el mundo es otro,
nuestra labor sigue siendo muy parecida a la de hace casi dos siglos.
Ahora no faltan libros. Ni información.
Falta tiempo y claridad.
Nuestra forma de continuar con lo que empezó Santiago Rodríguez hace 176 años
—acercar el conocimiento y la cultura a las personas—
es ayudar a encontrar, entre tanto ruido, aquello que merece nuestro tiempo y nuestra atención.
Para eso nace el Pliego de HSR.
Y para seguir en contacto con quienes, de una forma u otra, forman parte de esta librería.
Con los de siempre.
Con quienes acaban de llegar.
Con las nuevas generaciones.
Con los viajeros y los peregrinos que atraviesan Burgos camino de Santiago.
Y también contigo.
Estés donde estés.
Leas en pantalla o en papel.